Con una inversión de más de 23.000 millones de pesos y la colaboración directa e indirecta de aproximadamente 500 personas, la edificación ahora consta de tres pabellones, cada uno con capacidad para 170 cupos.
Estos espacios han sido construidos con concreto de alta resistencia y elementos antivandálicos, lo que garantiza máxima seguridad tanto para el personal penitenciario como para las personas privadas de la libertad.
Así mismo, el complejo incluye un patio central y celdas con capacidad para cuatro personas cada una; y se han implementado todas las redes de servicios públicos, para asegurar un entorno óptimo y digno para quienes residen en el complejo.
“Serán nuevos cupos que permitirán mejorar las condiciones de vida de las personas privadas de la libertad en la región. ¡Esto es avance en materia penitenciaria!”, director del INPEC, coronel Daniel Gutiérrez.