La ciudad da inicio a la temporada de cruceros 2026-2027, durante la cual se proyecta la llegada de más de 416.050 visitantes, entre pasajeros en tránsito, pasajeros embarcados y tripulantes. Esta actividad representará un impacto económico estimado de $49.432.784 de dólares para la ciudad y ratifica la importancia de la industria de cruceros para el turismo y la economía local. La operación, que comienza este 10 de septiembre, entrará en una etapa de mayor dinamismo a partir de octubre, con una presencia más frecuente de embarcaciones en la Terminal de Cruceros de Cartagena.
A lo largo de 152 días de operación, Cartagena recibirá 173 recaladas de 37 líneas de cruceros, consolidándose como el principal destino de cruceros del país y uno de los más importantes del Caribe sur. La temporada reafirma, además, la confianza de las navieras en la ciudad y el atractivo que representan su historia, cultura y oferta turística para los viajeros internacionales.
De los visitantes proyectados, 249.402 serán pasajeros en tránsito, 133.048 serán tripulantes y 33.600 corresponderán a pasajeros que iniciarán su viaje desde Cartagena, fortaleciendo así la participación de la ciudad no solo como destino, sino también como puerto de embarque para la industria internacional de cruceros.
La temporada contempla 47 fechas con recaladas múltiples y 15 con barcos pernoctando en la ciudad. Una de sus principales novedades será la llegada por primera vez a Cartagena de cinco embarcaciones: Le Laperouse, de Ponant; Blue Sapphire, de Anez Selectum Blu Cruises; Ambience, de Ambassador Cruise Line; Seven Seas Prestige, de Regent Seven Seas Cruises, y MSC Explora 3, de Explora Journeys.
Entre las recaladas inaugurales se destaca la del MSC Explora 3, una de las nuevas embarcaciones de Explora Journeys, la marca de lujo del Grupo MSC. El barco, que debutó este año, es el primero de su flota impulsado por gas natural licuado (GNL) y cuenta con capacidad para aproximadamente 922 pasajeros y 463 tripulantes.
A la llegada de nuevos barcos se suman fechas de alta simultaneidad operativa, con 36 fechas en las que se atenderán dos cruceros en un mismo día y 11 en las que coincidirán tres embarcaciones. Esta capacidad de atención evidencia la solidez de la infraestructura portuaria y la eficiencia logística de Cartagena para responder a las exigencias de la industria internacional de cruceros.
Por su parte, las 15 fechas con barcos pernoctando permitirán ampliar el tiempo de permanencia de los visitantes en Cartagena y generar mayores oportunidades para los diferentes actores de la cadena turística de la ciudad.
“En la Terminal de Cruceros de Cartagena asumimos cada temporada como un compromiso con nuestra ciudad. Más allá de las cifras, trabajamos para que cada arribo fortalezca la confianza internacional, impulse la economía local y refleje el orgullo de ser cartageneros. Nuestro puerto no solo recibe barcos: abre sus puertas al progreso y a más oportunidades para Cartagena y para Colombia”, afirmó María Emilia Bonillas, Coordinadora de la Terminal de Cruceros de Cartagena.
Con esa misma capacidad operativa, la Terminal de Cruceros de Cartagena sigue siendo escenario internacional y continúa fortaleciendo su posición como puerto de inicio de cruceros. Para esta temporada están programados 30 embarques.
Cada domingo, hasta abril de 2027, se seguirá atendiendo la operación del Grandeur of the Seas, de Royal Caribbean, con 28 salidas desde la ciudad, a las que se suman los embarques del National Geographic Quest, de National Geographic Cruises, y del Crystal Serenity, de Crystal Cruises.
Esta operación representa un aporte adicional para la economía local e impulsa la cadena de servicios turísticos, como la hotelería, el transporte aéreo y terrestre, la gastronomía y el comercio, al tiempo que genera nuevas oportunidades de crecimiento para los distintos actores vinculados al sector.
El inicio de la temporada 2026-2027 marca así un nuevo periodo para la actividad de cruceros en Cartagena, con una operación que amplía la presencia de líneas y embarcaciones internacionales y fortalece la conexión de la ciudad con los principales circuitos de cruceros del Caribe. A su vez, el crecimiento de las operaciones de embarque y las estadías nocturnas contribuye a ampliar el alcance de esta industria y su impacto en la dinámica turística y económica de la ciudad.