#CARTAGENA | La medida de ley seca que el Distrito plantea para el próximo 13, 14 y 15 de noviembre, según se ha conocido a través de los medios de comunicación, ha llenado de incertidumbre y desesperanza al gremio gastronómico y del entretenimiento formal de la ciudad, que se viene reactivando gradual y lentamente de una de las peores crisis económicas y sociales.
La ley seca al comercio legal sería nefasta y causaría una afectación económica irreparable para un sector formal que cumple con lo exigido, que aporta soluciones, que ha hecho un esfuerzo humano, financiero y emocional para seguir con los emprendimientos protegiendo el empleo en una ciudad que cada día ofrece menos oportunidades laborales.
“La decisión de decretar ley seca va en contravía de la línea de reactivación de la economía nacional y cartagenera tal como lo manifestó el Presidente de la República, siempre y cuando se cumplan cabalmente las medidas biosanitarias” señaló María Teresa Vergara, Presidenta de Asobares Cartagena.
Los Gastrobares y bares del centro histórico de Cartagena reactivaron cerca de 2.000 empleos y oficios en la ciudad que podrían quedar nuevamente cesantes, ante estas medidas que generan cierres de la actividad comercial por más de tres días y que solo impulsarían la clandestinidad de las fiestas, los encuentros privados sin cumplimiento de medidas sanitarias y fortalecería la cadena ilegal de contrabando y adulteración de licor.
Propuestas de Asobares
Consciente de la importancia de garantizar el orden público, la convivencia y las medidas de bioseguridad para trabajar juntos contra el verdadero enemigo como es el COVID-19, proponemos que esta medida se aplique en los lugares donde se conoce históricamente se producen desórdenes y no en establecimientos públicos donde procuramos mantener las medidas al día.