El secretario del Interior y Convivencia Ciudadana, David Múnera Cavadía, anunció que, desde este domingo 3 de enero se incrementarán los controles de seguridad y bioseguridad en Playa Blanca.
La medida se toma teniendo en cuenta el incumplimiento de los acuerdos pactados por la comunidad con la Administración, para evitar, al máximo, el contagio con la del la COVID-19.
«No podemos repetir los hechos sucedidos, precisamente en enero del 2020, en los que se presentaron accidentes y aglomeraciones en una playa con tan poco kilometraje. En esta ocasión, se suma que estamos viviendo la pandemia», señaló el funcionario.
Agregó que los consejos comunitarios y la Corporación Playa Blanca no están cumpliendo con los compromisos adquiridos.
Ante toda esta situación, Múnera Cavadía convocó a las autoridades, con el fin de retomar el control y el cumplimiento de las medidas establecidas teniendo en cuenta la situación que se vive en Cartagena por el contagio y letalidad del virus.
El Secretario les hizo saber a los voceros de los consejos comunitarios que, si no se cumplen con las medidas de cuidado y protección, los más perjudicados pueden ser los habitantes de Barú.
En la reunión, a la que asistieron representantes de la Policía Nacional, Armada Nacional, Guardacostas y Datt, se tomaron varias medidas de inmediato cumplimiento, que consisten en aumentar los controles y vigilancia sobre Playa Blanca.
«Quiero invitar a todos visitantes y cartageneros que cumplan con el aforo establecido (mil visitantes). Los vendedores turísticos (400 permitidos), también deben cumplir, y a los operadores turísticos que llevan buses a la zona que deben racionar el número de personas que llevan a la zona, porque se van a comenzar a devolver a las personas que superen el límite permitido», dijo.
Se harán cumplir las medidas, expresó, porque la situación de Cartagena en cuanto a la pandemia es muy seria.