Ropa amarilla, lentejas y uvas: los agüeros que toman fuerza en la última noche del 2025

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#Cartagena | A pocas horas de despedir el año 2025, miles de familias en Colombia y otros países de América Latina se preparan para recibir el 2026 aferradas a los tradicionales agüeros de fin de año, costumbres que se repiten cada 31 de diciembre con la esperanza de atraer prosperidad, salud, amor y buenos viajes.

Entre los rituales más comunes está el uso de ropa interior amarilla, símbolo de abundancia y buena suerte, que muchos estrenan justo al llegar la medianoche. Otros prefieren vestir de blanco para atraer paz y tranquilidad, o de rojo para llamar al amor durante el nuevo año.

En la mesa no pueden faltar las uvas, una por cada mes del año. Con cada campanada, las personas piden un deseo, confiando en que se cumpla a lo largo del 2026. A este ritual se suma el de comer lentejas, asociado con la estabilidad económica y el trabajo, una práctica que incluso algunos realizan llevando un puñado en los bolsillos.

Uno de los agüeros más llamativos es el de salir a la calle con una maleta, con la creencia de que así se atraerán viajes y aventuras durante el nuevo año. También es común barrer la casa hacia afuera para “sacar” las malas energías y dejar espacio a nuevas oportunidades.

Aunque muchos los ven como simples tradiciones heredadas, los agüeros siguen vigentes y se convierten en un punto de encuentro familiar cargado de simbolismo y esperanza. A pocas horas de que termine el 2025, estas costumbres vuelven a tomar protagonismo como una forma de cerrar ciclos y empezar el 2026 con optimismo y buena energía.

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