#Cartagena | En la madrugada del lunes 9 de diciembre, Julián Antonio Guerrero Montero, un vendedor de pasteles de 56 años, falleció tras ser herido de bala mientras intentaba detener a dos asaltantes en el barrio El Pozón.
Los atracadores, que minutos antes habían robado celulares a varios vecinos, fueron perseguidos por la comunidad. En su intento de escape, uno de ellos disparó contra los residentes e impactó a Guerrero en el pecho. Aunque fue trasladado rápidamente a un centro asistencial, el hombre no logró sobrevivir.
Julián Antonio, oriundo de Talaigua Nuevo, vivía desde hacía 16 años en Cartagena junto a su familia. Su compromiso con el trabajo y su cercanía con los vecinos lo convirtieron en una figura muy querida en el barrio, donde su valentía es hoy motivo de admiración y tristeza.
El hecho ha desatado una ola de indignación en El Pozón, donde los habitantes exigen medidas inmediatas para enfrentar la creciente inseguridad. Las autoridades, por su parte, han iniciado investigaciones para dar con los responsables de este lamentable crimen.