#Actualidad | El Gobierno del presidente Gustavo Petro presentará una nueva reforma tributaria el próximo 20 de julio, con la que busca recaudar cerca de 19 billones de pesos y cubrir el déficit fiscal que enfrenta el país. Una de las propuestas más polémicas del proyecto es la eliminación de los beneficios tributarios que actualmente tienen las iglesias.
La iniciativa plantea que las confesiones religiosas empiecen a tributar por las actividades económicas con ánimo de lucro que desarrollen, sin afectar sus labores pastorales ni sociales. El objetivo, según el Ministerio de Hacienda, es garantizar una mayor equidad en el sistema tributario.
En la actualidad, las iglesias están exentas del impuesto sobre la renta en Colombia, amparadas por el Estatuto Tributario y la Constitución. Sin embargo, sectores del Gobierno consideran que muchas de estas organizaciones generan ingresos por actividades comerciales que deberían ser gravadas.
Desde la bancada de Colombia Justa Libres consideran que la medida representa una violación a la libertad religiosa y contradice la promesa de campaña de Petro de no modificar los privilegios tributarios de las iglesias. “Es una medida inconstitucional y persecutoria”, afirmó la senadora Lorena Ríos.