
Si tu hijo tiene diarrea, mantén la calma y actúa rápido. Ofrecéle mucha agua o suero oral para evitar la deshidratación.
Evita darle alimentos pesados y observa su estado. Si la diarrea persiste o hay fiebre, acude a tu IPS o centro de salud más cercano para un diagnóstico rápido.
Recuerda hacer controles periódicos de su salud, especialmente en su nutrición e higiene.
¡La salud de tu hijo es lo primero!
